Aprendizaje

¡Mi hijo no puede estar sentado!

¿Son los niños inquietos o les exigimos demasiado?

Edad recomendada De 0 a 7 años

En los últimos años son muchos los niños diagnosticados con hiperactividad. Sin embargo, algunos expertos, como la conocida psicóloga Rosa Jové, creen que se está dimensionando el diagnóstico de niños con este problema y que, quizá, les exigimos demasiado para su edad.

A los niños de 3 a 6 años les resulta complicado estar mucho tiempo sentados

A los 3 años la mayoría de niños empieza el colegio, lo que se conoce como Educación Infantil. Aunque no sigue las mismas normas que la Primaria y los niños todavía pasan muchas horas jugando, lo cierto es que también se les exige estar muchas horas sentados haciendo fichas, algo que para muchos es complicado. Se levantan, se cansan de dibujar, se distraen… y acaban castigados por no seguir el ritmo de los demás compañeros. Algunos, llegan a levantarse y molestar tanto que los profesores acaban llamando la atención a los padres y diciéndoles que sus hijos pueden ser hiperactivos.

Sin embargo, aunque efectivamente hay niños que pueden padecer hiperactividad o incluso Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH), lo cierto es que son los menos. A la mayoría lo que les ocurre es que son muy pequeños para permanecer sentados, sin moverse, más de 20 minutos. Y más complicado es aún con los niños que tienen 5 o 6 años que tienen que estar sentados, atendiendo, hasta 2 horas seguidas.

Además, los recreos suelen ser más cortos que antes y, por si fuera poco, por la tarde, una vez en casa, también se pasan el rato sentados, haciendo deberes, viendo la televisión o jugando a videojuegos.

Este exceso de horas sentados hace que los niños de hoy tengan menos fuerza y equilibrio. Según un estudio realizado por la terapeuta ocupacional Angela Hanscom, la mayoría de niños tiene un sistema vestibular subdesarrollado a causa de la falta de movimiento. Además, está comprobado que si se permite a los niños moverse de vez en cuando, se recargan de energía y son capaces de atender mejor en clase al volver a sentarse.

Así que quizá sea hora de modificar ligeramente el ritmo de las clases de los niños de 3 a 6 años y permitirles más libertad de movimiento, hacer recreos más largos y potenciar la actividad física por las tardes jugando al aire libre y haciendo más deporte. 

EXPERTO:

Irene García Pérez

Periodista

Licenciada en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid.