Emociones

“Lo siento”: la importancia de saber pedir perdón

¿Cómo lograr que los niños pidan perdón sinceramente?

Edad recomendada De 4 a +13 años

Todos nos equivocamos a veces, normalmente sin mala intención, pero eso no significa que no haya que saber pedir perdón a la persona que hemos dañado para mostrar nuestro arrepentimiento. 

Pedir perdón es clave para mantener unas buenas relaciones sociales

Hacia los 2 años debes empezar a enseñar a tu hijo a pedir perdón y decir “Lo siento” cuando molesta o hace daño a alguien. Son dos palabras que los niños rápido aprenden a decir, lo complicado es conseguir que sepan cuándo usarlas y que las digan con sinceridad, no solo para salir del paso y evitar un castigo o reprimenda.

Los niños se portan mal a menudo y le quitan un juguete a otro niño, lo empujan, le pegan o cualquier otro acto. Es normal en estas edades ya que su empatía aún no está desarrollada y, además, atraviesan una fase de independencia personal que los hace comportarse así. Sin embargo, esto no es excusa para hacer daño a otros por lo que, además de enseñarle a portarse bien, hay que enseñarles a pedir perdón, pero sinceramente, no solo como una coletilla. Como padres, debemos conseguir que entiendan lo que significa pedir disculpas y arrepentirse de haberse portado mal.

Cuando un niño aprende a pedir perdón, no sólo consigue mejorar sus relaciones sociales con los demás, sino que aprende a enmendar sus errores, ser responsable de sus acciones y ser consciente de los sentimientos de los demás.

¿Cómo enseñarle a pedir perdón?

1- Es importante que decir “Lo siento” no se convierta en algo mecánico que dice cada vez que se porta mal. Tienes que enseñarle empatía, lograr que se ponga en la piel del otro para que entienda qué es lo que ha hecho mal y cómo ha herido a la otra persona. Así podrá sentirlo realmente.

2-  Pregúntale por qué ha actuado de esa manera. Eso la hará reflexionar sobre sus propias emociones y las consecuencias de sus actos.

3- En lugar de castigarle sin tele o sin jugar, piensa un castigo constructivo que le enseñe a enmendar el daño. Por ejemplo, si ha roto el juguete de otro niño, tendrá que ayudarle a repararlo. Si ha manchado la pared, limpiarla él mismo.

4- Explícale por qué se pide perdón y de qué vale decir “lo siento”: “Pedimos perdón cuando hacemos daño a alguien o le molestamos para que vea que lamentamos nuestro comportamiento”.

5- Debe entender también que el perdón implica redención, es decir, no volver a hacerlo o, al menos, intentarlo. Si no, no sirve de nada.

6- A los niños a veces les cuesta pedir perdón. En esos casos, ayúdale y acompáñale. O, si le cuesta decir “lo siento”, puede dar un beso o abrazo.

7- No le fuerces ni insistas. Si pide perdón obligado no sirve de nada.

8- Da ejemplo siempre pidiendo perdón cada vez que te equivoques, incluso cuando sea con tus hijos.

 

 

EXPERTO:

Irene García Pérez

Periodista

Licenciada en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid.