Tecnología

La robótica, un “juego” atractivo que fortalece el cerebro

Se utiliza en las primeras etapas como una herramienta que permite al niño explorar, expresarse, compartir ideas y tomar conciencia del mundo

Edad recomendada De 8 a 12 años

Roberto Saint Martin

Ingeniería en Mecatrónica
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La robótica educativa es, hoy en día, una de las herramientas imprescindibles para desarrollar habilidades y capacidades que ayudarán a los alumnos en su proceso formativo.

Desarrolla la creatividad y el pensamiento crítico

Dentro de esta metodología se trabajan aspectos fundamentales para conseguir un desarrollo integral del niño tales como la comunicación, la resolución de problemas, la colaboración, la creatividad, la innovación o el autoaprendizaje, entre otras. Todos ellos necesarios si se quiere dar un giro al sistema educativo actual.

La robótica se utiliza en las primeras etapas como una herramienta que permite al niño explorar, expresarse, compartir ideas y tomar conciencia del mundo que les rodea. Promueve habilidades tan importantes para su desarrollo como el uso del lenguaje, de las habilidades motoras finas y de las matemáticas. Además, a través de ella, empiezan a descubrir el mundo que les rodea y su funcionamiento desde un punto de vista más técnico, animando al niño a explorarlo.

Al principio los niños experimentan la fuerza y el movimiento, el equilibrio y la estabilidad para, posteriormente, ser capaces, por sí solos, de desarrollar la creatividad y el pensamiento crítico, a la vez que reflexionan para solucionar problemas. Más adelante, llegan a inventar, construir y programar sus propios robots.

Los niños están muy interesados en el funcionamiento de las cosas. El verse capaces de crear  con sus propias manos y de ver que los robots cobran vida no solo hace que mejoren aspectos como la autoestima y la confianza en ellos mismos, sino también la capacidad de atención y la memoria.

Es una herramienta que propicia y favorece la socialización y el trabajo en equipo y la paciencia, el saber esperar y respetar su turno. También, a través de ella, se pueden aplicar habilidades del siglo XXI denominadas 4C:

Conectar: Brinda la oportunidad de identificar el problema e investigar la mejor forma de llegar a la solución.

Construir: Permite construir modelos que representan conceptos relacionados con las áreas de aprendizaje clave. Además, representan, desarrollan o crean modelos.

Contemplar: Por medio de sus investigaciones, los niños aprenden a identificar y comparar los resultados de sus pruebas.

Continuar: Se ofrecen ideas para realizar más investigaciones basadas en la creatividad y las experiencias anteriores de los niños.

La robótica es una metodología que ayuda a fomentar la curiosidad de los más pequeños con el fin de conseguir desarrollar en ellos habilidades y capacidades que les van a ir ayudando a lo largo de su proceso de aprendizaje en las diferentes etapas. Es una manera de que se vayan acostumbrando, desde edades tempranas, de una manera innovadora y divertida, a resolver por sí mismos problemas y a entender el funcionamiento de lo que les rodea. La dificultad de los problemas que se les va a ir planteando, en un primer momento, será menor y gradualmente irá aumentando en función de la madurez que vayan adquiriendo los niños.

Mediante distintos ejercicios y, especialmente, a través de la manipulación de las piezas para la elaboración, primero de composiciones y posteriormente de robots, los niños aprenden conocimientos matemáticos, ciencia, tecnología e informática de una manera sencilla y divertida.

Con el tiempo, los niños son capaces de construir e interiorizar lo aprendido de una manera lúdica, superando barreras importantes de conocimiento sin necesidad de mucho esfuerzo y con unos resultados muy positivos que les ayudarán a poder aplicar todo ello en sus propias vidas.

EXPERTO:

María Campo Martínez

Pedagoga

Licenciada en Pedagogía. Diplomada en Magisterio de Educación Infantil. Asesora de Eduka&Nature.

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