Emociones

La rápida detección de abusos en niños es clave para su recuperación

Te ofrecemos algunas claves que te ayudarán a identificar si tu hijo está siendo acosado

Edad recomendada De 4 a +13 años

abuso

A veces puede resultar complicado saber si un niño está siendo maltratado o es víctima de abusos de cualquier tipo, sobre todo en el caso de que estos sean muy pequeños y todavía no hablen. Por eso debemos conocer algunos síntomas que indican que sí existe maltrato físico o abuso infantil.

El abuso puede ser físico, sexual o emocional

Existen diversos tipos de abuso:

  • Físico: se usa la fuerza física sobre el pequeño por medio de patadas, golpes, tortas… que le causan daño corporal y/o deterior físico.
  • Sexual: el niño es utilizado como un objeto sexual por parte del adulto en una relación de desigualdad.
  • Emocional: descalificaciones, humillaciones, insultos, abandono… cualquier acción u omisión que dañe la autoestima y la integridad psíquica y moral del niño.

Estos tipos de abuso suelen darse por parte de un familiar o adulto cercano al niño, lo que hace que las consecuencias en el desarrollo físico y emocional sean muy graves. En general, sufrir abuso durante un tiempo provoca estrés, ansiedad, depresión, problemas para relacionarse con los demás, baja autoestima, fracaso escolar e incluso puede causar trastornos en el desarrollo del sistema nervioso e inmunitario que aumentarán las posibilidades de que el niño padezca de adulto problemas conductuales, físicos y mentales.

Por eso, es importante detectar lo antes posible si un niño está sufriendo abuso por parte de otra persona para ponerle fin, acabar con ese abuso y ayudar al niño a superarlo. Algunas de las señales que nos pueden indicar que el niño está sufriendo abuso son:

  • Mal comportamiento.
  • Estado de alerta constante.
  • Nerviosismo.
  • Cambio repentino en el comportamiento o el rendimiento escolar.
  • No querer ir a casa o al colegio (o a donde se esté produciendo el abuso).
  • Temor cuando se acerca cualquier adulto.
  • Problemas para dormir (pesadillas, insomnio).
  • Síntomas de ansiedad o depresión.
  • Miedos inusuales para su edad.
  • Baja autoestima.
  • Pérdida de confianza.
  • Reacciones anormales si le preguntan si alguien le ha tocado.
  • Regresiones (como hacerse pis).
  • Problemas para comer.

Además, si el abuso es físico o sexual, puede haber lesiones externas como golpes, moratones, fracturas...

Si sospechas que tu hijo padece abuso, lo primero que debes hacer es acudir al pediatra para que le examine y active el protocolo contra el abuso. Habrá que determinar qué tipo de abuso sufre y por parte de quién. Después, además de denunciar a la policía a la persona que está abusando del niño para conseguir que no vuelva a acercarse a él, hay que tratar al niño mediante terapia psicológica y grupos de apoyo.

El tratamiento puede requerir mucho tiempo, pero con apoyo y cariño, se puede conseguir que el niño lo supere y siga adelante.

 

 

EXPERTO:

Compartir en Familia

Redacción

Compartir en Familia es una web divulgativa dirigida en exclusiva a los padres y madres de Santillana Compartir, un proyecto que apunta a la excelencia educativa a través de la integración de contenidos, tecnología y servicios dirigidos a toda la comunidad escolar. Nuestra propuesta educativa, que ya está presente en 13 países de Latinoamérica, se fundamenta en la construcción de un ecosistema educativo que permita mejorar las competencias y habilidades necesarias para los alumnos y alumnas de hoy en día.