Aprendizaje

Juegos para aprender matemáticas cocinando

Te contamos algunos trucos para que "se coman" las mates

Edad recomendada De 0 a 7 años

El problema que encuentran muchos niños en las matemáticas es que las ven como algo lejano y aburrido, sin aplicación en la vida diaria. Pero las matemáticas son una de las asignaturas más presentes en la vida diaria. ¡Demuéstraselo de manera divertida!

Hay que acercarle las matemáticas con juegos

Hay muchos juegos y actividades que puedes realizar con tu hijo para aprender matemáticas en la cocina. Estas ideas, además de ser divertidas, ayudan activar todos los sentidos del niño, potenciando su atención y concentración, lo que consigue que aprenda mejor aquello que le enseñes durante estas “clases culinarias de matemáticas”.

Estas son algunas ideas:

1- Sumas y restas con frutas

Los niños necesitan visualizar los conceptos matemáticos con elementos concretos ya que hasta los 12 años su capacidad de abstracción es muy limitada.

Por eso, conviene ponerle ejemplos prácticos a la hora de enseñarle las sumas y restas.

Una buena idea es hacer conjuntos de frutas y añadir o quitar piezas según queramos que comprenda la suma o la resta.

Por ejemplo, “En este grupo hay 8 manzanas, si usamos dos para la tarta, ¿cuántas quedarán?”. Es una manera sencilla de que el niño entienda que ahora solo hay 6 manzanas.

2- ¿Más o menos pesado?

Las medidas para los niños son algo muy complicado. Gramos, kilogramos, litros… Por eso, lo primero es conseguir que entiendan a qué hacemos referencia con esas medidas. Llena una botella con un litro de agua y otra con medio litro. Pregúntale cuál pesa más. Así comprenderá que, a mayor cantidad de agua, mayor peso y más litros.

Otra manera de enseñarle a medir las cantidades que usamos para cocinar es mediante medidas estándar como cucharas o vasos. Puedes pedirle que compruebe cuántas cucharillas de harina caben en una grande o cuántos vasitos hacen falta para completar un litro de leche en un cazo.

Aprender a medir le ayudará más adelante a desarrollar habilidades matemáticas más complejas como la geometría o el álgebra.

3- La pizza matemática

Corta la pizza en dos o tres rectángulos, en dos o cuatro triángulos o en cuatro cuadrados. Es una buena forma de enseñarle las formas geométricas y la relación que existe entre las partes y el todo, supone una magnífica iniciación a las fracciones.

Una variante de este juego sería partir con formas una masa de hojaldre para luego rellenarla.

4- ¡A pescar pececitos!

Coge un bote de snacks salados con forma de pececitos. Pídele al niño que imagine que su mano o su plato es un gran lago. Luego, dile que ponga una cantidad de pececitos y pesque varios. ¿Cuántos quedan ahora? Multiplícalo por unos cuantos, pon todos los que faltan, luego réstale otra cantidad. Lo pasará muy bien pescando y comiendo algún que otro pececito.

EXPERTO:

Irene García Pérez

Periodista

Licenciada en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid.