Emociones

Claves para el manejo de la motivación, la empatía, el estrés, la autoconfianza, la comunicación

De 0 a +13 años

En algún momento, y ante determinadas situaciones, cualquiera puede proteger en exceso a sus hijos; esto, en cierta medida, es algo inherente a la paternidad. El problema surge cuando esta conducta sobreprotectora se convierte en la forma predominante de educar. Y, curiosamente, cada vez existen más familias que eligen este estilo educativo, dando lugar a nuevos modelos de padres como las llamadas mamás agendas o los padres helicóptero, entre otros.  

De 4 a +13 años

Generalmente, cuando nos imaginamos la habitación de un niño, pensamos en una “leonera”: juguetes por todas partes, ropa tirada por el suelo, la cama sin hacer… pero, aunque parezca mentira, es posible que los niños sean ordenados, solo hay que enseñarles desde pequeños.

De 0 a 7 años

La ira es un sentimiento normal que empieza a manifestarse después del primer año de vida. ¿Cómo podemos hacer frente a la clásica "pataleta" infantil? En este vídeo encontrarás algunas claves que te ayudarán en el manejo de las emociones de tus hijos. Lo fundamental: no perder la calma, aunque en ocasiones sea realmente complicado.

De 4 a +13 años

Compartir el hogar con un animal puede ayudar a los niños a aprender importantes valores como la empatía, la asunción de responsabilidades, la solidaridad o el respeto por los demás seres vivos. Pero también puede ser fuente de diversos conflictos en lo que se refiere a su cuidado y atención. ¿Qué hay que valorar a la hora de tener una mascota?

De 4 a +13 años

Por tendencia natural los niños, en edades tempranas, suelen tener conductas egoístas; no tienen potenciada la capacidad de pensar en los demás de manera habitual. Por este motivo, debemos educarles para que piensen y cuiden a los demás, estén pendientes de las consecuencias que sus conductas tienen sobre otros y aprendan a compartir lo que son y lo que poseen. En definitiva, lo que se pretende es hacerles personas empáticas y solidarias.

De 4 a +13 años

El miedo no es más que una respuesta ante un determinado peligro que no podemos resolver. Pero esa respuesta es positiva, porque nos permite estar alerta. Lo que hay que trabajar es el problema subyacente que lo genera y para eso te ofrecemos estos consejos.

De 0 a +13 años

Muchos padres se preguntan cómo es posible que, teniendo la misma familia, la misma educación y habiendo ido a los mismos colegios, sus hijos sean completamente opuestos unos a otros.

De 0 a +13 años

Uno de los trastornos de salud mental que más nos cuesta asumir es la depresión infantil. Tendemos a creer que los niños, por el hecho de ser niños, deben ser felices. Que la imaginación, inocencia o falta de reflexión infantil están directamente relacionados con la capacidad de ser felices. Sin embargo, la depresión infantil es más común de lo que pensamos. 

droga
De 4 a +13 años

Entre los menores de edad, el consumo de alcohol y drogas ha aumentado drásticamente en los últimos años. Y cada vez lo prueban antes. Como padres debemos de estar vigilantes, detectar comportamientos extraños, cambios de humor... cualquier pista que nos ayude a descubrir el problema para intentar atajarlo. Os damos pistas para saber cómo hacerlo.

muerte
De 0 a 12 años

“Mamá, ¿qué pasa cuando te mueres? ¿Duele? ¿Existe el cielo?”. Todas estas preguntas no son nada fáciles de responder. Obviamente la respuesta, en parte, dependerá de las creencias religiosas de cada uno pero, aun así, la mayoría de los padres dudará acerca de cómo abordar un tema tan complejo y del que nadie, en el fondo, quiere hablar.

De 0 a +13 años

La familia es el primer referente educativo de los niños. Así, los padres suelen establecer una relación afectiva que marcará las actuaciones en el resto de entornos donde el menor se desenvuelva. Por eso, la gestión que hagamos de las emociones puede favorecer su desarrollo social o afectivo o, por el contrario, ser un lastre que lo entorpezca.

motivacion2
De 0 a +13 años

Las familias somos las responsables de sentar las bases motivacionales de nuestros hijos. Esto les ayudará a obtener las herramientas necesarias para alcanzar sus metas con éxito. Para ello, es preciso conocer qué cosas les motivan y cómo mantienen esa motivación para no caer en el desánimo.