Emociones

Claves para mejorar la convivencia familiar

Conoce los TIPS que te ayudarán a resolver las diferencias con tus hijos de manera democrática y pacífica

Edad recomendada De 0 a +13 años


El hogar es el lugar donde los niños y jóvenes cohabitan con sus padres y familiares, donde desarrollan los vínculos afectivos y donde pasan gran parte de su tiempo. El modo en que vivan esta convivencia podrá favorecer la mejor o peor integración en otros ambientes.

Es importante fomentar el diálogo, la negociación y la participación

La convivencia y sus problemas

En la familia conviven a la vez generaciones distintas, géneros, personalidades, capacidades, ideologías, intereses…, lo que nos obliga a resolver conflictos y diferencias entre los miembros con cierta periodicidad. El modo de resolverlos generará hábitos en los miembros familiares, que después tratarán de utilizar en su relación con el medio y la sociedad.

La democracia, como forma política, defiende el consenso y la participación para la toma de decisiones. La escuela y la sociedad también se guían por esta forma de organización, por ello como padres es bueno que fomentemos el diálogo, la negociación y la participación.

Para generar dentro de la familia unas relaciones estables y normalizadas tendremos que tener en cuenta algunas ideas, disponer de unas normas (no necesariamente escritas), unos valores que acompañen a la familia, unas habilidades sociales que nos permitan una relación respetuosa, y un modelo democrático y participativo para la toma de decisiones madurada.

Las normas a veces pueden ser un poco incómodas porque nos obligan a privarnos de algo que queremos. Si esas normas se generan en sistemas autoritarios, donde se imponen y hay que asumirlas sin discusión, el que las cumple, cuando afectan a algo que quiere hacer, sentirá dolor, ira, frustración, etc. Pero si estas normas se generan dentro del consenso y la reflexión, de la necesidad del grupo de prescindir de ciertos beneficios en beneficio de una convivencia pacífica, estos sentimientos se transforman en satisfacción por colaborar en la dinámica del grupo.

Este diálogo del que hablamos puede trabajarse y ser fruto de la mejora de las habilidades sociales. El tipo de comunicación que ofrecemos al otro predispone a éste a optar por una determinada respuesta. Las voces, los gritos, los insultos, las faltas de respeto en general van a obligar a nuestro interlocutor a posicionarse en la evitación o la lucha, normalmente. En cambio, si optamos por actitudes más dialogantes y tratamos de escuchar a nuestro interlocutor, éste se sentirá reconocido y apreciado por el otro, mejorando posiblemente la resolución del problema.

EXPERTO:

Sistema de mejora del aprendizaje

Plataforma que analiza  y propone estrategias de mejora.