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5 consejos para evitar la deshidratación en tus hijos

Ofrecer agua muy a menudo a niños pequeños y bebés es fundamental para que no se deshidraten

Edad recomendada De 0 a +13 años

La deshidratación no es un mito, y menos aun cuando hablamos de bebés o niños muy pequeños ya que el porcentaje de agua de su organismo es mucho mayor al de un adulto, en torno a un 80%, frente al 55% de los adultos. Para evitar que tu hijo se deshidrate, lo que puede llegar a ser grave, nada mejor que seguir estos sencillos consejos.

El organismo de bebés y niños pequeños contiene hasta un 80% de agua

Causas más comunes de deshidratación

- Gastroenteritis u otras enfermedades que causen vómitos y diarreas constantes. Al no mantener nada de comida ni líquidos en el estómago y expulsarlo todo, el organismo puede sufrir deshidratación.

- Calor excesivo: si el niño está al sol mucho tiempo o en una zona de mucho calor, suda mucho y no bebe nada de agua, puede sufrir un golpe de calor o deshidratación.

 

Señales de deshidratación

Para evitar problemas mayores, hay que estar atento a las señales que nos indican que existe una deshidratación:

1- Sed excesiva

2- En lactantes, las fontanelas se ven hundidas

3- Mojar poco el pañal

4- Orina más oscura

5- Boca seca o pegajosa

6- Ojos hundidos

7- Sueño y cansancio

8- Ojos y piel resecos

9- Piel pálida, incluso grisácea

10- Llanto sin lágrimas

11- Manos y pies fríos

 

5 consejos para evitar la deshidratación

La deshidratación leve no es grave, pero si dejamos que vaya a más el niño puede sufrir mareos, problemas musculares, náuseas o incluso insuficiencia cardiaca.

Por eso, tanto si tu hijo está enfermo como si hace mucho calor, debes seguir estos consejos:

  1. Ofrecerle agua a menudo. Los bebés no pueden decir que tienen sed y los niños un poco mayores no siempre se dan cuenta hasta que la sed ya es excesiva, por eso debemos ofrecerles a menudo agua o el pecho si sigue con lactancia materna. Los bebés necesitan ingerir de 120 a 150 ml de agua cuando dejan el pecho y los más grandes de 250 a 300 ml. Los mayores deben beber unos 2 litros de agua al día.
  2. Además de agua, los zumos, las infusiones, el gazpacho o las sopas también ayudan a hidratar el organismo.
  3. En las horas de más calor, el niño debe permanecer siempre a la sombra y tapado con un gorro. Si puede ser, lo mejor es que no esté en la calle jugando en esas horas y, por supuesto, que no realice ningún deporte.
  4. Durante los meses de calor se debe seguir una dieta rica en verduras y frutas que contribuyen a hidratar el organismo.
  5. Vestirle con ropa que transpire, liviana y fresca para evitar que sude y su cuerpo se caliente de más.

 

 

 

EXPERTO:

Irene García Pérez

Periodista

Licenciada en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid.